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La rafia tejida

La rafia tejida es flexible y se presenta en el mercado con gran variedad de colores y de combinaciones. Se puede cortar fácilmente con unas tijeras y ser cosida, tanto a mano como a máquina.
Las piezas de rafia suelen tener una longitu considerable, pero se puede adquirir la cantid que se desee. Exactamente como si fuera tela. Sol cada 50 o 60 cm, estas piezas presentan una unió que muestra por el reverso del tejido una especi de barbas producidas por la unión de las hebr No obstante, dichas barbas pueden cortarse sin nin gún temor a que el tejido vaya a deshacerse o  sufrir deterioro alguno. Hacemos esta observació porque, en algunos casos, las mencionadas barba podrían representar un estorbo para la confecció de un objeto determinado.

FABRICACIÓN DE MUÑECOS

Una vez tengamos los dos ojos pegados o cosidos con puntadas invisibles, procedamos a la fabricación de las orejas. Las orejas no necesitarán ningún relleno. De la misma tela que se ha utilizado para hacer el cuerpo se recortarán cuatro piezas exactamente iguales. Estas piezas deben tener la forma de una lengua bastante larga. Una vez recortadas dichas piezas, se cosen de dos en dos, dejando una abertura para poderles dar la vuelta. Cuando dicha operación se haya efectuado, se cerrará la abertura que quedaba y se cosen ambas piezas a cada lado de la cabeza del perrito.
Pasemos a las cuatro patas. Si los dos contornos se cosieran tal y como están, nos encontraríamos con que el simpático perro «salchicha» tendría solamente dos patas. Hemos, pues, de fabricarle dos patas más. O mejor dicho, dos medias patas delanteras y dos medias patas traseras. Como tenemos el patrón de papel, este mismo nos puede servir para la «operación patas»: con la tela doble cortaremos nuevos contornos, pero solamente de la pata delantera y de la pata trasera, terminándolas en una línea recta. Una vez tengamos estos nuevos contornos, los colocaremos sobre las patas delanteras y traseras de los dos contornos del cuerpo, cuidando que éstos queden mostrando hacia nosotros su parte derecha. O sea, la parte donde hemos cosido el ojo y la oreja. Como los contornos de las patas coincidirán perfectamente, se pasará un pespunte a máquina, contorneando todo lo que sea pata. Esta operación se hará, naturalmente, en los dos contornos del cuerpo que poseemos. Sin darle la vuelta a las patitas, colocaremos los dos contornos del cuerpo, uno sobre otro, cuidando de que el derecho, el lado donde hemos cosido el ojo y la oreja, quede hacia el interior. Una vez tengamos los dos contornos superpuestos, los uniremos con un pespunte cosido a máquina, bordeándolos. El pespunte irá desde la pata delantera (allí donde termina el pespunte de la pieza aplicada), pasando por la cabeza, el lomo y el rabo, hasta donde empieza el pespunte de la pieza aplicada de la pata trasera. Se saca de la máquina de coser y seguidamente se procederá a coser un tro-cito de la tripa, empezando por unir y coser los dos extremos de las piezas aplicadas de las patas delanteras. El mismo procedimiento se seguirá con las patas traseras. En la barriga del animal debe quedar un trozo de unos quince centímetros sin coser, para poderle dar la vuelta y rellenarle después convenientemente. Una vez efectuadas estas dos últimas operaciones y después de coser el tro-cito de barriga que quedaba descosido, el simpático perro «salchicha» quedará terminado. En la figura puede verse cómo queda terminado (figura).