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Como hacer regalos perfumados

Regalos perfumados.

Si quiere dar un regalo tan sencillo como refinado, nada mejor que una bolsita llena de lavanda o un hermoso frasco repleto de flores secas y fragantes. Es realmente sorprendente la diversidad de aromas que pueden lograrse con distintas flores y agregando aceites y especias. La invitamos a comprobarlo.

La elección de hojas y flores.
El primer paso es dar una vuelta por el jardín, por la florería o por el mercado de flores, para sentir los aromas. Usted podrá elegir entre una gran variedad de maravillosas fragancias: rosa, lavanda, geranio, jazmín, azahar, alhelí, jacinto, violeta, junquillo, narciso, lilas, madreselva, gardenia o lirios. Añada un olor especial a las esencias con hojas de geranio, limón y eucalipto, aciano, capuchinas y camomila. Asimismo, puede utilizar verbena, tomillo, diversas variedades de menta, mejorana, salvia, estragón y romero. Puede encontrarlas fácilmente en los mercados. Cada planta tiene su perfume específico que, combinado con otros, logra una fragancia distinta y absolutamente fascinante.

Especias y otros ingredientes.
Existen ciertas especias que por su aroma resultan perfectas para mezclarlas con flores: semillas de alhelí, clavos, nuez moscada, canela, orégano, vainilla en rama, laurel y distintas hierbas de olor. Una almohada rellena de flores secas de lúpulo, por ejemplo, tiene un efecto tranquilizante. En cuanto a los aceites, puede encontrarlos en los puestos de las herbolarias de los mercados o en ciertas farmacias, así como en las tiendas naturistas. Recuerde que debe añadirlos en pequeñas dosis. Los aceites más comunes son los de rosa, sándalo y almendras. Asimismo, puede agregar cascara de naranja o limón, finamente picada. Recolección de flores y hierbas Naturalmente, puede comprar las flores y hierbas que necesita, pero si prefiere cortarlas, debe tener en cuenta ciertos factores. Las flores, por ejemplo, deben cortarse una vez que se han desarrollado completamente, y la recolección debe ser en la mañana, cuando el rocío ha desaparecido. Las hierbas, por el contrario, se cortan justo antes de la floración, a principios del verano. Conserve enteras las flores pequeñas y deshoje las de mayor tamaño.

Para secar flores y hierbas
El exceso de luz y calor resta aroma a las flores y plantas, mientras que la humedad las enmohece. El medio ambiente ideal es, entonces, un lugar templado y oscuro, donde circule poco aire: un armario, una alacena o un closet. Haga su charola de secado con un cuadro viejo, y coloque encima de él un pedazo de lona. Puede utilizar también una caja poco profunda. Tome las hojas y flores por el tallo y colóquelos sobre la charola, procurando que no se toquen entre sí. No ponga más de las que la charola pueda contener.
Procure no encimar las charolas; es preferible colocar unas junto a otras para que el aire pueda desecar las flores.
El tiempo de secado depende de las condiciones de la temperatura. Puede durar de 5 a 15 días. Voltee delicadamente las plantas y flores en el curso de la desecación. Deben estar secas y un poco quebradizas, mas no tanto como para que no las pueda manipular. Si el lugar donde usted ha puesto las charolas está muy perfumado, ello significa que la temperatura está muy elevada y que se corre el riesgo de perder las esencias, por lo que debe colocarlas en un sitio más frío.
Si no va a utilizar inmediatamente sus flores secas, consérvelas en cajas metálicas herméticas.

Plantas secadas al aire.
El método más efectivo para secar la lavanda y las plantas aromáticas, consiste en amarrarlas por manojos y colgarlas, cabeza abajo, en un sitio seco, templado y oscuro. Puede ponerlas también dentro del horno, pero si desea conservar las hierbas para fines culinarios, lo mejor será que las seque al aire.